Bella como una casita de colores
iluminada por los rayos de sol
en El Carmen.

Sonriente, prisionera del amor,
niña, mujer y enamorada.
La dulzura de esos dos profundos
lagos de miel fijan un nuevo resplandor
en tu camino a la felicidad.
Tus cabellos dibujan formas celestiales
en el viento.

Tarareas melodías
esperando el crepúsculo,
conversas con la luna,
le hablas de tus sueños...

Él no se aparece...
y yo te sigo esperando...

OTM. 07.09.11