José Manuel Oroña Pulleiro (especial para ARGENPRESS.info)
Atrás quedaron los tiempos en que el estado dedicaba gran parte de su arsenal propagandístico a intentar construir el estereotipo social de su principal enemigo: el militante revolucionario marxista.
"Portador de ideologías foráneas", "subversivo", o "seguidores de objetivos inconfesables" eran unas de la tantas frases que brotaban de los medios oficiales, tendientes a construir el imaginario negativo de quien buscaba, en una hipotética alianza con las masas, arrebatarle el poder a la burguesía. Aunque semejantes disparates no circulan por los medios masivos hoy en día, la idea del militante de izquierda como "otro social" se ha consolidado, como nunca en la historia, en la población. "Caída de la Unión Soviética", "dictadura militar" y "peronismo" suelen ser algunos justificativos esgrimidos para explicar esta visión de las masas con respecto a ella. Sin embargo, algunos creen también en la factura que le toca afrontar a la izquierda. Por eso decidí entrevistar a Gustavo Robles, un reconocido dirigente comunista del conurbano bonaerense y autocrítico del espacio político que conforma.
La cita era a las cinco de la tarde en su casa de Villa Domínico, pero la entrevista tuvo que esperar hasta las seis. Aun quedaba algo de trabajo en el garaje de la casa, donde Gustavo tiene un micro emprendimiento que supera con éxito uno de los tantos efectos colaterales de su marxismo arraigado hasta la medula: la imposibilidad del trabajo bajo patrón. Con 44 años, dos hijos, y una mujer que no solo es esposa, sino también camarada, Gustavo exhibe con orgullo un estandarte del Che que le cuelga del cuello, y no duda en reiterar esa cosmovisión del mundo engendrada al calor del vinculo paterno. Por eso él aclara: "Mi viejo me decía hay pobres porque los ricos se guardan todo para ellos". Sin embargo, aquel humanismo intuitivo vendría a corroborarse con la noción de plusvalía y el arsenal teórico del marxismo sobre la explotación. Este hijo de campesinos del interior bonaerense, con los que más de un "marxista" pensó en hacer la revolución, en su loca traslación de contextos, viene a recrear la tercera espada del marxismo, olvidada por muchos: el espíritu crítico.
¿Qué fue lo que te convirtió en marxista?
Cuando era adolescente, hace poco (risas), yo era de leer mucho y un amigo entrañable me trajo un libro que era un resumen de El Capital. No me voy a olvidar más cuando observé la cuestión de la plusvalía, se me puso la piel de gallina, ahí entendí todo lo que me decían mis viejos; me hablaban sobre las injusticias y sobre la explotación de los patrones. Así, Marx me explicó científicamente, y con un argumento incontrastable, lo que mis viejos me explican intuitivamente. Antes de leerlo, decía que la sociedad era injusta porque los ricos son ricos y los pobres son pobres, y lo ideal seria una sociedad igualitaria. Cuando leo a Marx, me doy cuenta que los ricos son ricos porque se apropian de la riqueza producida por los trabajadores. El trabajador podría vivir sin patrón, pero no a la inversa, acá esta la clave del latrocinio del capitalismo, y ahí es cuando me volqué a la izquierda.
¿Donde empezó tu militancia, exactamente en que ámbito?
Empecé a militar en el año ´81, en plena dictadura militar, en el viejo PST (Partido Socialista de los Trabajadores), que fue el predecesor del MAS, que se forma en el ´82.
¿Donde concentraban?
Era todo clandestino.
¿Estaba Viola?
Todavía estaba Videla, creo que fue la última etapa de él y estaba por llegar Viola. Recuerdo que militaba en una célula de Dock Sud y que, por intermedio de un amigo, empecé a participar. "Che negro, por que no venís?", me dijo. Nos reuníamos en un local de esa ciudad.
¿Fueron como los tiempos blandos de la dictadura esos?
No, para nada. El nivel de represión existente era enorme
Y, superado hoy en día el terrorismo de estado, aunque la represión como tal no es cosa del pasado ¿Cuáles son los problemas que trae aparejada la militancia política dentro del campo revolucionario?
Cuando uno se mete a militar, es conciente de los problemas a los que se somete. Yo tengo una familia, y sabía que la exponía, no se si es justo, pero uno hace lo que le sale. Igual, la cuestión de que lucho por un mejor futuro para ellos, me hace menos culpable. Toda mi familia se volcó a la militancia.
¿Y en lo laboral?
Respecto al trabajo, tuve que terminar siendo un cuentapropista, porque trabajar bajo patrón se me hizo imposible. Uno es un militante de tiempo completo, porque uno es lo que piensa. Yo iba a mi trabajo y seguía esa postura, y me traía problemas. Estuve una sola vez bajo relación de dependencia, en la empresa Osvaldo Rigamonti, que fabricaba Fuyi. Bueno, me sindicalicé, empecé a luchar por mis derechos, ya tenia el marxismo arraigado para aquel entonces, y me terminaron echando. Así que desde el año ´89, soy un autónomo.
La barba espesa y tupida de Gustavo, parada obligada de la mano izquierda antes de comenzar cada cuidadosa retórica tendiente a responder las preguntas, y replica exacta de la que lucían los famosos combatientes del Movimiento 26 de Julio en la Sierra Maestra, precisamente me lleva a pensar en aquellos actores sociales, esos agentes del cambio que tan alejados de la izquierda se encuentran: las masas.
¿Como crees que se ve al militante de izquierda desde el imaginario social?
Como en todos los aspectos, hay culpas compartidas. Es evidente que las clases dominantes, a través de sus medios de comunicación y de sus lacayos, funcionarios y gobernantes, hicieron un trabajo de defenestración de la izquierda, a lo que contribuyó grandemente la caída de la Unión Soviética. Pero también, y esto lo digo con dolor, existe una gran responsabilidad de las organizaciones de izquierda que tienen, las más tradicionales, políticas nefastas para el relacionamiento con las masas. Por eso creo que, hoy en día, la izquierda tiene una mala imagen en la mayoría del pueblo argentino.
Lo que se cuestiona muchas veces, desde el grueso de la población, son esas posturas verticalistas y autoproclamatorias, que llevan a que la izquierda se presenta ante la sociedad como la supuesta "dueña de la verdad". ¿Son estos motivos de rechazo?
Sin ningún lugar a duda. Aparte, eso genera una forma de hacer política. Si vos te creés el dueño de la verdad, vas a actuar como tal, entonces a donde vayas vas decir "yo tengo razón y ustedes no, me tienen que seguir a mí". A ver, si uno cree que tiene razón puede hacerlo uno, dos y hasta tres veces, pero si a la tercera no te sigue nadie, tenés que plantearte: ¿no será que no tengo razón? ¿O la forma en que digo las cosas no es la correcta? El marxismo se basa, filosóficamente, en la dialéctica, en el materialismo, y en el espíritu crítico; nada es verdad absoluta. Entonces, si yo digo que soy marxista y, además, el dueño de la verdad, eso es una contradicción insalvable. Por eso lo lamento por mis camaradas que actúan así. Encima, se autoproclaman vanguardia, y no lo son de nadie, a lo sumo de sus militancias, y ellas reproducen los mismos errores de sus burocracias, porque es lo que les enseñan.
Por lo tanto, ¿este funcionamiento no le envidia absolutamente nada al de una institución eclesiástica?
Claro, se crea un nuevo culto, son sectas que tienen cultos, se crea el dueño de la verdad, que es un PAI, no un militante revolucionario marxista y, por ende, no se le puede discutir, sino te echan. Entonces, se ha llegado, en esta "loca izquierda", marxista entre comillas, a generar sectas religiosas, donde los militantes son feligreses, y eso de marxista no tiene nada.
Luego de que Gustavo me corroborara la analogía entre ambos funcionamientos, no pude resistirme a pensar en aquellos "militantes revolucionarios" ondeando sus banderas rojas al lado de las de la Sociedad Rural, en el último conflicto con la patronal agraria, pecando por dogmáticos, creyendo en una supuesta escena áhistorica garante del triunfo revolucionario.
Y, ¿cómo funciona el dogmatismo en todo esto, con la traslación de contextos que trae aparejado?
El dogmatismo es lo más antimarxista que existe. La traslación mecánica de contextos revolucionarios es lamentable. Acá queremos reproducir lo que hicieron los bolcheviques en el 17´, Mao en el ´49, Fidel y el Che en el ´59, Ho Chi Ming en Vietnam. Y eso fue en otra época, en contextos diferentes, con sociedades que tenían idiosincrasias diferentes. Si no vemos cual es la nuestra, y empezamos a hacer política en torno a eso, nos vamos a quedar hablando solos, como locos, que es lo que muchas veces la gente piensa de la izquierda.
La falta de análisis de la idiosincrasia de nuestro pueblo, ¿Se ve, sobre todo, en la persistencia de ciertas prácticas que la gente no ve con buenos ojos?
Si el pueblo, la clase trabajadora en su mayoría, cree que un tipo que se tapa la cara y lleva un palo es una persona para repudiar, y no escucharlo, hay que sacarse el palo y tirar la capucha a la miércoles. Ahora, si el pueblo me sigue con eso, me lo guardo. Y esas prácticas te llevan a cosas más demenciales, como pensar que hacer la revolución es enfrentarse a la policía, que está vestida de astronauta, con palos y piedras. En realidad, eso nos separa cada vez más de las masas. Hay que cambiar los métodos, porque el asunto no es radicalizarse uno y aislarse, el tema pasa por radicalizar la bronca popular. Nosotros solos no vamos a asaltar el palacio de invierno, tienen que ser las masas.
Militantes similares a "feligreses", buscando hallar el contexto que la "palabra sagrada" asegura para conquistar el poder, al mejor estilo de un secta aislada de la sociedad, parecían definir un imaginario del militante de izquierda poco alentador. A las 19hs, Gustavo debía entregar un pedido, quedaba poco tiempo, y la pregunta obligada acerca de algún germen de cambio en el presente, no podía obviarse.
¿Ves el comienzo de algún cambio con respecto a estos vicios de la izquierda?
Si, por afuera de los partidos tradicionales. Estos se la pasan echando valiosos militantes, algunos de ellos se van para los partidos del sistema, los menos, y otros se van para la casa, esto es lo que generan las burocracias de miércoles. Sin embargo, los más siguen militando, y lo hacen socialmente, van para los clubes de barrio, generan movimientos sociales.
¿Dentro del mismo espectro ideológico, pero por afuera de los partidos?
Para pelear por los derechos legítimos de la clase trabajadora, de las mayorías populares, de los desposeídos, y esos son miles y miles de compañeros que están desparramados por todo el país. Una de las cosas que me gustaría lograr es (pero que quede bien en claro, no yo aglutinarlos, porque ése es el pensamiento de la vieja izquierda), sino que nos pudiéramos unificar y organizar para cambiar en serio la sociedad.
Además, me imagino que al pasar a trabajar en sociedades de fomento, o movimientos con una sola reivindicación específica, esos militantes pierden el sentido de totalidad, ¿No es así?
Es muy loable irse a militar a una sociedad de fomento, pero en realidad las cosas se cambian cuando se toma el poder, porque sino siempre vamos a estar en manos de quienes nos explotan, y terminamos siendo testimoniales.
¿Cuales crees que tendrían que ser los pasos a seguir en una hipotética aglutinación de militantes desparramados por el país, con el objetivo de lograr una verdadera comunión con las masas?
Fundamentalmente, dejar todas las miserias atrás, de aquellos que se dicen marxistas, y que se deben a que estamos atravesados por la cultura burguesa, que tiende al individualismo, la autoproclamación, la intolerancia y el sectarismo. Si nosotros cambiamos esos paradigmas al interior de las masas, vamos a poder relacionarnos mucho mejor con ellas. Yo estoy seguro, y además hay pruebas de esto, que si nosotros vamos humildemente donde haya movimientos sociales, sindicales, territoriales, y aportamos, ponemos el hombro, opinamos y acompañamos, en ese preciso instante se van a dar cuenta: "estos tipos son de los nuestros, no son extraterrestres, pelean con nosotros". Eso nos permitiría referenciarnos y legitimarnos. A partir de ahí, puede que la masas nos tomen en serio. Mientras tanto, no vamos a cambiar nada. Como digo siempre, "para cambiar el mundo, primero tenemos que cambiar nosotros".
FUENTE: http://www.argenpress.info/2009/08/entrevista-gustavo-robles-del-partido.html

Omar:
El entrevistado es bastante claro sobre las posturas de muchos izquierdistas dogmáticos, que no logran ver que el marxismo es dinámico, dialéctico y por ende se debe comprender las características socioeconómicas y políticas de la población en donde de desea actuar, no aplicar de manera mecanicista el marxismo y creerse los dueños de la verdad.
El entrevistado lo dice claramente: "........Si vos te creés el dueño de la verdad, vas a actuar como tal, entonces a donde vayas vas decir "yo tengo razón y ustedes no, me tienen que seguir a mí". A ver, si uno cree que tiene razón puede hacerlo uno, dos y hasta tres veces, pero si a la tercera no te sigue nadie, tenés que plantearte: ¿no será que no tengo razón? ¿O la forma en que digo las cosas no es la correcta? El marxismo se basa, filosóficamente, en la dialéctica, en el materialismo, y en el espíritu crítico; nada es verdad absoluta. Entonces, si yo digo que soy marxista y, además, el dueño de la verdad, eso es una contradicción insalvable. Por eso lo lamento por mis camaradas que actúan así. Encima, se autoproclaman vanguardia, y no lo son de nadie, a lo sumo de sus militancias, y ellas reproducen los mismos errores de sus burocracias, porque es lo que les enseñan."
Tampoco hay que convertir el marxismo en una religión, bien lo argumenta el entrevistado: ...."Militantes similares a "feligreses", buscando hallar el contexto que la "palabra sagrada" asegura para conquistar el poder, al mejor estilo de un secta aislada de la sociedad, parecían definir un imaginario del militante de izquierda poco alentador."
Un abrazo
Yon
Sí pues, hay quienes no logran captar el mensaje del marxismo. La coyuntura política no siempre es la misma, principio de la dialéctica. Gramsci hablaba de las correlaciones de fuerzas, los factores que influyen en la realidad concreta, estudiarlos todos, conocerlos todos para poder obtener un buen diagnóstico de ésta. Bernard Shaw decía: "El único hombre razonable que conozco es mi sastre: cada vez que me voy a hacer un traje, me toma de nuevo las medidas." Interesante. Al final, el dogmatismo, resta en un proceso revolucionario. Y ni que decir del otro extremo, están los cretinos parlamentarios que son absorbidos por el poder.
“El sectario ve la vida de la sociedad como una gran escuela, en la que él es el maestro. En su opinión, la clase obrera
debería dejar aparte otras cosas menos importantes y sentarse
ordenadamente alrededor de su tarima. Entonces la tarea
estaría resuelta.
A pesar de que jura por el marxismo en cada frase, el sectario es la negación directa del materialismo dialéctico, que
toma la experiencia como punto de partida y siempre vuelve a
ella. Un sectario no entiende la acción y reacción dialéctica
entre un programa acabado y la lucha de masas viva, es decir
imperfecta, inacabada. El sectarismo es hostil a la dialéctica
(no en palabras pero si en los hechos) en el sentido en que10
vuelve la espalda al desarrollo real de la clase obrera”.
(Trotsky, Escritos, 1935-36.)
“La causa fundament al de su bancarrota –la de la II Internacion al - consiste en que se han dejado "encandilar" por una forma determinada de crecimiento del movimiento obrero y del soci al ismo, olvidándose de su unilater al idad; han tenido miedo a ver la brusca ruptura, inevitable por las circunstancias objetivas, y han seguido repitiendo las simples verdades aprendidas de memoria y a primera vista indiscutibles: tres son más que dos. Pero la política se parece más al álgebra que a la aritmética y todavía más a las matemáticas superiores que a las matemáticas simples. En re al idad, todas las formas antiguas del movimiento soci al ista se han llenado de un contenido nuevo y un nuevo signo ha aparecido por lo tanto delante de las cifras, el signo "menos", mientras nuestros sabios seguían (y siguen) afirmando tenazmente a todo el mundo que "menos tres" es mayor que "menos dos". Hay que procurar que los comunistas no repitan el mismo error en el otro sentido, o mejor dicho, que ese mismo error, cometido, aunque en un sentido contrario, por los comunistas "de izquierda" sea corregido y curado con el máximo de rapidez y el mínimo de dolor para el organismo. No sólo el doctrinarismo de derecha constituye un error, también lo constituye el doctrinarismo de izquierda”
V.I Lenin. “La enfermedad Infantil del ‘izquierdismo’ en el Comunismo.
Buen aporte Yon. Un abrazo fortísimo.
Paz.
Después de la brillante exposición de los dos, que se notan muy versados en el marxismo-leninismo, seré breve: los errores se dieron y continúan dándose por alejarse de los verdaderos principios del marxismo leninismo. Nadie tiene la verdad absoluta y la acción siempre va a depender de la coyuntura en las que se den determinados acontecimientos. Nada está obsoleto, al contrario, nuestros pueblos necesitan cambios básicos, cambios básicos que el sistema político no permite. Sino fíjemonos en los procesos electorales celebrados bajo la presión, el miedo, el terror, la intimidación, las trampas y la complicidad con los poderosos. Recordemos que las ideas también tienen consecuencias.
Abrazos fortísimos a los dos. :)
Jijijijijiji... Naaaaa... un par de líneas escritas no me convierten en versado marxista-leninista. Nomás en alguien que se identifica con esa filosofía y ciencia y que pretende encontrar el equilibrio, algo que es muy difícil.
¿Hasta cuándo crear? ¿Hasta cuándo suprimir algunas leyes del marxismo? ¿Y si concedo mucho y me vuelvo inocuo al sistema? Es cierto, hay que respetar leyes de la naturaleza que son invariables que describió el marxismo, pero lo difícil es: ¿Hasta dónde conceder o inventar nuevas leyes? Mira lo que pasó en Chile, derrocaron a Pinochet, hubo concertación para ver quien toma el poder, participó la izquierda, los socialdemócratas y algunos derechistas, la izquierda concedió y mira como terminaron: Piñera en el poder! ¡Ni más ni menos! El equilibrio es lo más difícil de hallar en la vida.
Besitos de manzana con dulce. :D
Paz.
Ahhhh... y el equilibrio no sólo en teoría sino con acciones. Más difícil aún. :O
Besitos. :D
Con esto último que expuse, me refería a los cretinos parlamentarios y revisionistas. Quienes también desvirtúan la lucha y el pensamiento marxista.
Un abrazooooooooooooooooooote. =)
Sin ir tan lejos, tan sólo observo como está terminando la revolución de mi pueblo.
Precisamente, apuesto por eso tan difícil de poner en práctica: la acción. Pero a una acción como la que puso en práctica el Che. Nada se puede descartar mientras el alacrán (capitalismo) siga metido en nuestras camisas. Acción sin dejar a un lado los principios, algo muy difícil en los tiempos que corren.
Besos.
Ahhh, una izquierda que hace concesiones en nombre de la "paz y la estabilidad" no se puede llamar izquierda. La verdadera izquierda lucha como vanguardia de las masas. Hoy como ayer el capitalismo sigue vigente, así que no se puede descartar la acción y todo lo que ella implica.
Besos.
Sé, a groso modo, lo que pasa en Nicaragua. Se desvirtúa la lucha y con ello se pierden los principios. Es el caso de los reformistas que terminan siendo inocuos.
Ajam, la acción. Actuar en consecuencia a lo que significa ser de izquierda verdadera, a lo que significa ser marxista. El marxismo no dice que copiemos revoluciones de otros países, son referenciales sí, pero el marxismo exige estudiar a nuestro pueblo y llevar a cabo nuestra revolución.
Hay gente como Gustavo Robles que actuó, y actúa en las guerrillas. Consecuentes con lo que dicen.
Besitos. =)
De acuerdo, hoy más que nunca, el marxismo y sus leyes están vigentes. Lucha económica, lucha ideológica y lucha política. No se descarta!
Acá en mi blog no promocionaré a quien diga que las luchas revolucionarias están desfasadas o que despotriquen de ellas.
Besos.
Nadie le quita mérito a Gustavo, nadie. El hecho que él tenga esa opinión, la cual no comparto, no significa que no sea consecuente en su lucha.
A ver, no creo que la lucha que llevó a cabo el Che, Fidel y otros, no sea válida en estos momentos y en cualquier parte en donde estemos siendo agredidos, explotados y violentados nuestros derechos. Cada quien escoge sus métodos de lucha y son válidos.
Repito, mientras el alacrán esté en nuestras camisas toda lucha es válida y no podemos descartarla. ¿Qué metodos usa el alacrán? El hecho que no los esté utilizando en nuestros países no significa que no esté agrediendo y asesinando seres humanos. Acá también entra la solidaridad con los demás pueblos que ahora, en estos momentos están sientiendo en carne propia las balas y el palo del alacrán.
Besos.
Pero Gustavo no ha dicho éso. Gustavo, estoy seguro, recuerda con orgullo esas luchas. A la verdadera izquierda esas luchas nos inspiran para seguir adelante en la lucha y hacer la propia en nuestros pueblos. Gustavo lo sabe ésto. Gustavo no critica esas luchas, las admira, lo que critica es que se pretendan trasladar las mismas mecánicas o tácticas en su país. La estrategia es única, eso él apoya, apoya la revolución.
Y justamente ahí hace hincapié Gustavo. En que la izquierda se solidarice con el pueblo en estas luchas, que la izquierda apoye, para ir tomando fuerza, ganar espacios dentro del pueblo y que nos reconozcan como compañeros de lucha.
Besitos.
A ver, ¿qué metodos usa el imperio? ¿Balas vs palabra? Y eso está vigente ahora. En estos momentos hay seres humanos en Medio Oriente muriendo a causa de las balas del imperio. Sin ir muy lejos aquí nomás en Colombia y Honduras. A diario hay asesinatos de sindicalistas, obreros y campesinos. Otra cosa es que esas noticias no ocupen primera plana. ¿Qué hacer?
Besos.
Omar, no seamos ilusos. ¿Ganar espacios negociando o pactando con la derecha? ¿Acatando las directrices del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial? ¿Qué resistencia hay?
Besitos.
No no. Creo que no me estoy dejando entender.
Insuergencia en legítima defensa. Si te golpean, golpea. Autodefensa. La ley es defender la tierra con palo y piedra. La violencia no siempre es mala, si te golpean, golpea.
Si te quitan tus tierras, levántate. Si te quitan tus cultivos, levántate. Si destruyen tu hábitat, levántate. Estoy seguro, Gustavo piensa lo mismo. Sino no pondría palabras suyas en mi blog. Y ésto no lo digo hoy, lo digo hace mucho tiempo.
iluso, sa.: Propenso a ilusionarse, soñador. U. t. c. s.
En ese sentido soy iluso. Materialista en cuanto a filosofía. Idealista en cuanto a ideales, a soñar.
En todo caso, no. Estoy en contra de que se vaya en contra de los principios. Que éstos se negocien.
La realidad dice otra cosa. La realidad nos muestra una sociedad que recibe, pero no responde. La realidad nos muestra una dirigencia de escritorio. Más nada.
Besos. :)
Iluso=Engañado, seducido. U. t. c. s.
Pero bien, cambio la palabra "Ilusos" por "Ingenuos"
Si pues, y justamente ésto criticamos la verdadera izquierda. Como también a los dogmáticos, sectarios, escleróticos, reformistas... etc. etc.
Que quede claro que ni Gustavo Robles está en contra de las revoluciones ni yo.
Besitos. =)
Por éso decía: En el sentido de soñador, sí lo soy. En el otro, no lo sé.
Ingenuo, tampoco sé. Muchas veces sí. Pero en este caso me defino claramente, sin ambiguedades.
Creo que no se trata de dogmatismo ni sectarismo. Se trata de llevar a la práctica lo que se predica. No es ético decir que se está en contra del capitalismo y hacer concesiones con el mismo. Eso primero, lo otro es que no estoy acusando a Gustavo Robles ni a vos de estar en contra de las revoluciones. Sólo que no estoy de acuerdo en lo que te señalé vía correo. Es todo.
Besitoooooooooos desvelados. :D
A ver, a ver. O sea, por el hecho de no estar de acuerdo con cierta opinión de Gustavo, que vos compartís, ¿dejo de ser verdadera izquierda? Creo que la diversidad de ideas también es válida. Una cosa es decir "no estoy de acuerdo" y dar argumentos y otra muy distinta es decir que al no pensar igual no sea verdadera izquierda. ¿Cierto?
Besooos. :)
Buenoooooooooooooooooooooooo... Mira que de estos debates contigo que han sido, no pocos, pero dentro de lo fraternal, aprendo demasiado. Espero que no se acaben porque el día que pensemos idénticamente, será aburriiiiiiiiiiiiiiido. :S
Gracias por estar y compartir ideas. Un abrazo fortísimo, camarada, compañera y amiga. =)
Paz.
Gracias a vos por soportarme. Jajajajaja.
Besitos de manzana dulce y buena noche. :D
Claro claro. de acuerdo. No hay verdad absoluta y pensamientos iguales. Podemos tener diferentes métodos o tácticas (ojo que no hablo de estrategias), pero el objetivo es el mismo, estamos en la misma acera. Somos de izquierda.
Besotes. =)
Jajajajaja.... Digamos que soy un buen soportador. Sé que eres mas soportadora, aún, que yo... Nadie me soporta fácilmente. Jijijijiji... :O
Besitos de manzana con dulce y buenísimas noches. :D
Sí, sólo que sueño con una izquierda más activa y más consecuente con su discurso. ¿Viste? También sueño.
Besitooooooooooooooooooooooos y descansa. :D
Naaaaaaaaaaaaaa, vos me soportás a mí. No sé como no me has mandado a volar. Jajajajajaja...
Bechitos de manzana dulce monguito. ;D
Todos soñamos con éso. Y para éso, nuestro granito de arena aportando con lo que pensamos sin temor a nada ni a nadie. Si creemos que el proceso revolucionario se esta dañando, por ciertas actitudes, hay que denunciarlo. Bien.
Besitos de manzana con dulce. :D
Jijijiji... Tamos a mano. Yo tampoco sé cómo no me has mandado a volar. :D
Besitos de manzana con dulce. :D
Ala! Batí record! 31 comentariooooooooooooos! Jejeje... =)
Gracias Abril. Besitos. =)
Buehhhhhhhhhhhhhhhhhhh...a dormiiiiiiiiiiiiiiiiiir se ha dicho. No sigas, sabes que soy enemiga de los números impares. :S
Besooooooooooooooooooooooooooooos de manzana con dulce. :)