
Elegía.
Tú quisiste descansar
en tierra muerta y en olvido.
Creías poder vivir solo
en el mar, o en los montes.
Luego supiste que la vida
es soledadentre los hombres
y soledad entre los valles.
Que los días que circulaban
en tu pecho sólo eran nuestras
de dolor entre tu llanto. Pobre
amigo. No sabías nada ni llorabas nada
Yo nunca me río
de la muerte.
Simplemente
sucede que
no tengo
miedo
de
morir
entre pájaros y arboles
Yo no me río de la muerte.
Pero a veces tengo sed
y pido un poco de vida,
a veces tengo sed y pregunto
diariamente, y como siempre
sucede que no hallo respuestas
sino una carcajada profunda
y negra. Ya lo dije, nunca
suelo reir de la muerte,
pero sí conozco su blanco
rostro, su tétrica vestimenta.
Yo no me río de la muerte.
Sin embargo, conozco su
blanca casa, conozco su
blanca vestimenta, conozco
su humedad y su silencio.
Claro está, la muerte no
me ha visitado todavía,
y Uds. preguntarán: ¿qué
conoces? No conozco nada.
Es cierto también eso.
Empero, sé que al llegar
ella yo estaré esperando,
yo estaré esperando de pie
o tal vez desayunando.
La miraré blandamente
(no se vaya a asustar)
y como jamás he reído
de su túnica, la acompañaré,
solitario y solitario.
De: "El Viaje". 1961
Por Javier Heraud Pérez.

Pocas poesías me han impresionado tanto como esta de Javier Heraud. Y, como bien dijiste en el comentario que has dejado en mi último post: "Seguramente que la poesía revolucionaria sirve para hacer la revolución, así lo decía Javier heraud. Que también, al igual que Roque, hizo algo muy difícil, unir la palabra con la acción, la poesía con la revolución."
¡Heraud y Dalton son de los muertos que nunca mueren!
Gracias por compartir poesía y canto.
Besitos de manzana dulce. :)
La poesía de Javier heraud es genial porque él no quiso demostrar majestuosidad. Quiso, con un lenguaje sencillo, ser parte del corazón de los peruanos dignos. Eso impresiona a todo ser humano sensible.
¡Vivan!
Chabuca Granda en la letra y la gran Susana Baca en la voz. Peruanísimas de corazón.
Besitos de manzana con dulce. :D
Paz.
Omar:
Una muy hermosa y bien lograda poesía, para esa vieja y joven amiga: la muerte. De la rehuímos todos los días, siempre aplazamos la cita con ella, pero somos conscientes que, en cualquier momento, el encuentro inevitables acontecerá.
Un abrazo
Yon
Yo, a diferencia de Heraud, la miraré fuertemente, para espantarla.
Y pensar que esta vieja y joven amiga, convive con millones de niños desposeídos, hasta que ésta decide llevárselos. :S
Un abrazo Yon.
Paz.