En un Perú -erróneamente subestimado- la mentira, la infamia y los juramentos forzados -con fines meramente politiqueros- son pan de cada día.

La señora Keiko Fujimori, candidata a presidencia -hecho, desde ya, repugnante- repite hasta el cansancio que no indultará a su padre, que ella no es Alberto Fujimori. Más aún, pretende ser "santa palomita angelical" defensora de la democracia, la independencia y la soberanía, y poner a los hermanos Humala (Ollanta y Antauro) como los "violentistas" o posible dictadura que emule al "modelo chavizta" y viva subyugada al hermano pueblo venezolano.¡Qué cinismo tan asqueroso!

Veamos. ¿Quién contrata a la encuestadora Ipsos Apoyo, quien a la vez favorece al partido naranja? La entidad financiera estadounidense Morgan Stanley, con sede en Nueva York. Comando Sur nos vigila, planea y financia contracampaña vil y hedionda a Ollanta Humala (sino comprobemos con el programa televisivo del mercenario inescrupuloso y mentiroso de Bayly, financiado por los gringos). Estados Unidos está metido de cabeza en la campaña, favoreciendo claramente a Keiko. ¿Independencia? ¡No pues! ¡Eres cipayo del imperio, esa es la verdad!

Doña Susana Higuchi, ex-esposa de Alberto Fujimori, madre de la candidata, fue torturada, electrocutada, golpeada y encerrada a oscuras, por Alberto Fujimori, por haber revelado irregularidades del régimen de éste. La señora Keiko, primera dama en ese entonces, se fue con el lado del poder, y llegó al descaro y a la insensibilidad de acusar a la madre de "loca". Bueno, "santa palomita angelical" no eres. ¡Eres asquerosamente hipócrita y arribista!

No eres Alberto Fujimori, está claro. Pero los que rodearon a tu padre, hoy te rodean a ti (Marta Chávez, Maria Luisa Cuculiza, JorgeTrelles, el fascistoide Rafael Rey y ahora el lobista pro-dictadura Hernando de Soto). La sangre fujimorista no es problema, el problema es tu ideología y como reivindicas a tu padre -según tú, mejor presidente de la historia- y como reclamas aplausos que se escuchen hasta la Diroes. Jures los que jures, el Perú, hoy, es un pueblo cansado de ser el que sostenga este crecimiento y ser la última rueda del coche a la hora de la distribución, y no cree en tus patrañas ni en tus lágrimas de cocodrilo.

Señora Keiko, oligarquía peruana e internacional, mundo entero- El Perú es un país rico en materias primas, en paisajes, en cultura, en flora y fauna como pocos en el mundo, saqueado y explotado por el gran capital durante decenas de años, con intentos de rebelión, derrotas y victorias en el transcurso del tiempo; pero ésto no nos convierte en débiles. Por el contrario, la amargura ahogada durante años del nativo, del campesino y del trabajador -en general- hoy es la fuerza que rechaza la mentira, la infamia, la calumnia de la derecha desesperada; y que grita -a voz en cuello y con fervor- ¡NO A KEIKO!

¡Perú, Hatun LLaqta!

¡Kausachun Ollanta Humala!

Omar Tam. 05.05.11