Los versos le lloraron a su más sensible patrón, Cesar Abraham Vallejo Mendoza. 73 años desde que dejó de escribirle al dolor humano. OTM. 15.04.11
Nota: Acá pueden encontrar la obra completa "Los Heraldos Negros": http://www.boletindenewyork.com/los_heraldos_negros.htm

LOS HERALDOS NEGROS
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... pobre... pobre, vuelve los ojos, como
Hay golpes en la vida, tan fuertes...
Yo no sé!cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.
Por César Vallejo.

Gracias por compartir obra tan valiosa.
"Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... pobre... pobre, vuelve los ojos, como
Hay golpes en la vida, tan fuertes..."
¡Tremendo Post!
Un abrazo que llegue hasta Trujillo, Perú. :D
¡Enorme Vallejo! En mi humilde blog, estará presente siempre. Un honor para mí, compartirla.
¡Y llegó! ¡Te envío el mío! :D
Paz.
Omar:
Solo agrgo a lo comentado por Abril, es un poema espectacular, como toda la obra de Vallejo.
Un abrazo
Y los acompaño en tal comentario. ¡Espectacular!
Un abrazo fortísimo.
Paz.
los eraldos negros bonitos poemas llenos de sentimientos
un saludo omar dura es la lucha pero mientras el curpo aguante seguiremos luchando por las libertades y por los derechos de las persona y su vienesta
no a la guerra si al dialogo
Bonitos poemas hermano. ¡Muy bonitos!
Así es compañero, la lucha sigue. Y tu muy buena fe, es contagiosa... Gracias!
Un abrazo fortísimo.
Paz.
Es un poema que con base bien sustentada podemos afirmar, es perfecto, porque cala la piel, describe ese dolor tan grande que sentimos ante los golpes que nos da la vida...
Cariños Omar.
Vallejo siempre comprendió el dolor humano, el dolor del pobre, del explotado, del indígena... Él lo vivió.
Gracias por los cariños. Un beso Laurencia.
Paz.