La política es una constante toma de decisiones para defender los intereses de la clase a la que representamos, como también para perjudicarla. Al hablar de clases sociales me refiero a dos (burguesía y proletariado), es un error -aceptado- decir "clase media", ésta no existe.
Veamos. El fin del burgués es la globalización del capitalismo por medio de la fuerza militar, económica y/o política. El fin del proletario es la abolición de la burguesía por medio de la revolución política, debidamente organizada. Histórica lucha de clases.
El problema es cuando el oprimido tiene conciencia del salvajismo feroz y brutal del burgués, pero sus decisiones dogmáticas, sectarias y -hasta cierto punto- egoístas, por las ansias de poder, pasando por alto el objetivo proletario, aporta al contrario (incluso en un problema concreto en un momento dado). Este es el problema en nuestra izquierda peruana.
Hay grupos dogmáticos, que no permiten más doctrina que la suya, autoritarios, crean la división de la izquierda y la desconfianza en el ciudadano ansioso de cambios. Como clase social somos unidad, y habrán contradicciones, pero el objetivo debe estar presente -siempre- ante cualquier subjetividad.
"El socialismo debe ser creación heroica del pueblo peruano", como decía Mariátegui, y no de marxistas-leninistas-maoístas-fidelistas-guevaristas... Ojo, no estoy en contra de estas ideologías, sino de dirigentes dogmáticos, sectarios, autoritarios y/o divisionistas, que aseguran ser dueños de la verdad y actúan en perjuicio del pueblo. Interpretemos, debatamos y luchemos.
Omar Tam. 29.03.11
MOVIDA ELECTORAL: ¿QUÉ ESTÁ EN JUEGO?
Por: Manuel Guerra
La profusa publicación de encuestas sobre la intención de voto presidencial a escasas dos semanas de las elecciones, muestran un escenario cambiante, incierto, con un electorado volátil, cuyas preferencias actuales marcan un estrecho margen entre los cinco candidatos que van punteros. Esta es una primera peculiaridad del actual proceso electoral.
La segunda, y la más importante, es el pleno predominio ideológico, político y programático que ha logrado imponer la derecha, al punto que ninguna de las candidaturas en disputa pone en riesgo el modelo neoliberal que se viene aplicando en el país desde los noventa.
Este es su verdadero triunfo, más allá de los matices que le impriman las diversas opciones. Por tanto la contradicción entre cambio democrático y patriótico o continuismo neoliberal no se resolverá en las presentes elecciones y continuará buscando solución en los próximos años.
Quienes tienen expectativas que Ollanta Humala represente la opción de cambio alternativo al modelo neoliberal, se equivocan de cabo a rabo. Su autoproclamada "maduración" no es más que un retroceso frente a las presiones de la derecha, el abandono de sus banderas "radicales" para correrse a una postura de "centro", que no es más que colocarse en el terreno gelatinoso del oportunismo electorero, conforme lo muestra también su visita al Cardenal Cipriani, a quien, rosario en mano, le garantizó que él pertenece a una familia católica y conservadora. El crecimiento de la intención de voto de Ollanta Humala no dice nada de su consecuencia con la opción de cambio, no obstante tener a algunos personajes de la izquierda en sus listas parlamentarias. Con igual o mayor intensidad viene creciendo PPK en base a recursos demagógicos, derroche económico y hábil manejo del marketing político. El trasvase del electorado que va de uno a otro lado con sorprendente facilidad indica que no ve diferencias de programa entre los contendores y que en sus decisiones pesan más los factores emotivos, el carisma, la propaganda o manipulación mediática.
Entre las aspiraciones de las grandes mayorías expresadas en la acción directa del movimiento popular, como la reciente jornada por la defensa de la soberanía y los recursos nacionales del 23 de marzo, y la actual oferta electoral hay un abismo de distancia. El gran cambio que el Perú reclama requiere liderazgos consecuentes, compromisos que no abdiquen, lealtad con los principios. No se trata de ganar votos solamente, menos si para conseguirlos hay que transformarse en personajes domesticados al gusto de la derecha.
Hemos señalado y nos ratificamos que no nos sentimos representados por ninguna de las candidaturas que compiten actualmente. Cualquiera sea el desenlace del proceso electoral en curso, hay que ser conscientes que la gran tarea de abrir un nuevo rumbo para nuestra patria permanecerá intacta y que hay que sumirla con nuevos bríos, en un escenario complicado y difícil, pero que en perspectiva se presenta favorable para el desarrollo y protagonismo de la izquierda y el movimiento popular, verdaderos gestores de los cambios de verdad.
FUENTE: Página del Partido Comunista del Perú - Patria Roja.

Creo que las contradicciones en momentos tan cruciales para el país sobran. La unidad debe prevalecer para así lograr el triunfo y empezar a trabajar por el país. Después habrá tiempo de sentarse a debatir, a exponer argumentos y llegar a acuerdos. Pero en estos momentos la unidad debe predominar.
Sí, "El socialismo debe ser creación heroica del pueblo peruano", pero no podemos obviar la lucha de los compañeros agrupados en esas tendencias que mencionas, que, queramos o no, han aportado muchísimo a la causa. Tampoco podemos olvidar que en todo proceso de cambio está la huella de aquellos y aquellas que se han mantenido en la vanguardia conduciendo a los sectores populares, concientizándoles y avivando la llama de lucha.
Sin lugar a dudas, el artífice de un cambio es el pueblo, no hay discusión en ello. Pero es justo reconocer el trabajo de esos compañeros y compañeras que, pese a sus contradicciones han aportado muchísimo e incluso, muchos han muerto por la causa en la línea de combate.
Un saludo a todos los compañeros agrupados en Gana Perú, a los compañeros agrupados en la izquierda peruana y al pueblo peruano en general.
Besitos de manzana dulce. :)
¡Ollanta triunfará! ¡La lucha por el triunfo electoral en 2da vuelta obligará a una gran polarización política nacional! ¡Las masas populares conscientes y organizadas lo apoyarán! ¡El objetivo político principal es forjar una indoblegable voluntad popular/nacional organizada para transformar el país, dejando atrás la injusticia, la desigualdad, la miseria, la corrupción, el daño al medio ambiente, el genocidio de niños, la impunidad!
¡El instrumento es una Asamblea Constituyente, nacional, democrática, soberana!
Para ello: ¡Impulsar la Insurgencia Constitucional Popular de Masas! ¡Obligar a García a renunciar! ¡Él -García- incapacidad moral permanente! ¡Luchar y persistir hasta vencer!
Comité Central CM
Ricardo Letts, Presidente
23.3.11
Gracias por tu opinión. Creo lo mismo, necesitamos líderes, hoy, cuantitativamente, lo es Ollanta Humala. ¡El pueblo castigará a los opresores tanto como a los divisionistas!
Un abrazo fortísimo. Gracias.
Paz.