Un beso acarició el silencio.
Violento despertar, no estás.
El beso voló a la eternidad,
divaga en mi fría realidad.
No estás.
Pero pienso en ti,
mis besos perecen ahogados en los tuyos,
mil caricias, cómo pétalos de flor,
caen por tu piel.
Fantasía divinidad, ¡Cuánto te amo!
Cuando pienso en ti.
Despertar abrupto, realidad otra vez.
Ya no estás, pero sé hallarte.
Fantasías adictivas,
Sobredosis de besos y caricias...
En mi fantasía divinidad.
Omar.

Divinos versos donde prevalecen la pasión, la utopía, el anhelo, la ausencias, pero sobre todo el amor. Ese amor que por ahora tan solo es el deseo vehemente de besar esos labios, recorrer esa piel, susurrarle a su alma. Una fantasía que se puede convertir en una hermosa realidad. ¿No crees?
La canción de Guillermo Davila es preciosa.
Besoooooooos de coco rallado bañados de chocolate. :D
Seeee... Sería chévere que me den pistas para encontrar la felicidad en esta realidad. =)
Sí, ayer la escuché y me inspiró. =)
Besoteeeeeeeeeeeeesss... de chocolate rellenos de coco rallado. =)
Paz.