Antes que todo disipemos dudas.

1.- No se trata, sólo, de laudar, sino de analizar el pensamiento o la solución que tenga al partido nacionalista para problemas, no secundarios, que acarrea este modelo económico que impera en el Perú desde los tiempos de Fujimori, continuado por Toledo y García.

2.- El nacionalismo no es una ideología, sino un sentimiento o un sustento de políticas económicas para la izquierda y, muchas veces, también para la derecha y los más grandes tiranos. Por ésto, es importante que Humala aclare, radicalmente, por quiénes luchará, con quiénes está y contra quiénes está. El socialista es nacionalista, el nacionalista no siempre es socialista.

3.- Y por último, no es un llamado a no votar por Humala, sino a que este voto sea crítico y consciente.

Partiendo de estas tres premisas, los que ansiamos un cambio radical, tenemos el derecho de exigir no más deslindes ridículos con Chávez, no más reuniones "esclarecedoras" con EE.UU., no más discursos "moderados" buscando hacerle el "jueguito" a los medios de comunicación, a la derecha en general. Necesitamos una lucha a pie firme en contra del capital, la propiedad privada de los medios de producción y la injerencia del imperialismo en nuestro país. Necesitamos nacionalismo, apoyado en una ideología revolucionaria y con principios, en pro de las masas.

Si analizamos el fondo de la propuesta del Nacionalismo de Huamala, encontraremos algunas contradicciones con lo que queremos, pero analizando propuestas para hechos concretos encontraremos, en Humala, el único candidato que se pronuncia, firme, a luchar contra la corrupción, el único candidato que propone impuestos a las sobreganancias de las mineras, el único candidato que muestra políticas de estado serias y factibles para la revolución educativa y la salud, el único que propone una nueva constitución y cambiar este régimen político, el único que reconoce la pluriculturalidad y plurinacionalidad de nuestro país, y además defender al interés nacional frente al internacional, soberanía, entre otras cosas.

Y después de este análisis, o crítica, mi voto hacia Humala.

Omar Tam.