Keiko y Castañeda van a caer, dice el líder socialista. Cree que candidato de Gana Perú debe "poner el dedo en la llaga" de los problemas. Apoya Ley de Protección Patrimonial para las azucareras.

El ex congresista Javier Diez Canseco, una de las figuras más representativas de la izquierda histórica, postula al Congreso por la alianza Gana Perú, que encabeza Ollanta Humala. "Voy como el último de los apóstoles", dice, en referencia al número doce con el que va en la lista por Lima. En el siguiente diálogo, cuenta porqué ha decidido regresar a un Congreso desacreditado, habla de sus propuestas parlamentarias, analiza la campaña y opina sobre lo que debería hacer Ollanta Humala para ganar más respaldo.

-¿Por qué ha decido intentar regresar a un Congreso que está tan desprestigiado?
-He escogido ser voluntario a una temporada en el infierno porque me hice una pregunta fundamental: ¿éste es un momento de callarse o de hablar; es un momento de mirar o de actuar? Y me respondí que es un momento de hablar en voz alta y de actuar con firmeza. Si algo he sentido es que el Congreso ha abandonado una función fundamental: el control y fiscalización, y ha permitido y alentado, durante el gobierno de García, uno de los períodos más graves de impunidad del crimen organizado de la corrupción en asociación ilícita para delinquir. Tenemos un Congreso que es una fábrica de impunidad.

-Viendo las listas parlamentarias, muchos creen que el próximo Congreso será igual o peor que el actual.
-Si es así habrá que regresar a las calles, porque lo que estamos viviendo es intolerable. No se puede seguir soportando el abuso y la corrupción que hay, que es cotidiana.

-¿Cree que el próximo Congreso sea mejor?
-Podríamos tener un Congreso igual o peor que el actual, pero también creo que podría ser mejor. Eso depende de que la gente escoja bien, porque hay de todo para escoger. Creo que el papel de personas que tienen decisión, experiencia, voluntad política para resolver la función de fiscalización y control es fundamental. Si el Congreso no cumple con su función de control y fiscalización, no solamente no recuperará confianza, sino que empeorará su nivel de desprestigio.

-¿Una función central del próximo Congreso debe ser investigar la corrupción en el gobierno de Alan García, formando una comisión investigadora como se hizo para el gobierno de Fujimori?
-En mi opinión, sí. Esa es una las propuestas que estoy presentando. Este gobierno está teñido de escándalos y corruptelas desde su instalación. El shock de inversiones fue el primer anuncio de la corrupción generalizada en el gobierno. Hemos tenido el tema de las ambulancias, de los patrulleros, de los útiles escolares, el espionaje telefónico, los petroaudios, los problemas en Essalud, la concesión del puerto de Paita, lo del puerto del Callao, y ahora los decretos de urgencia. Pero junto al tema de control y fiscalización, el Congreso debe recuperar su capacidad de legislar, de la que ha abdicado reiteradamente entregando facultades legislativas al gobierno central para que haga y deshaga como le venga en gana. Esa abdicación del Congreso a legislar le permitió a García sacar los decretos que atentaban contra las tierras comunales y los derechos de las comunidades nativas, y por eso se produjo el Baguazo.

-Las encuestas ponen a Ollanta Humala en cuarto lugar. ¿Por qué cree que no sube?
-Creo que Humala ha crecido en relación a lo que tenía antes...

-Ha subido de 10 a 12 por ciento...
-Sí, ha crecido lentamente, pero ha crecido. Y segundo, ha bajado el antivoto a Ollanta. Ese es un elemento notorio. La gente comienza a enchufarse con el voto muy cerca al proceso electoral y creo que recién en marzo vamos a tener una película más clara de las posibilidades de los candidatos. Tengo la confianza de que Humala es una persona trabajadora, que las listas parlamentarias de Gana Perú tienen peso con buenas candidaturas. Hay una batalla a llevar adelante y confío que esa batalla será exitosa y Humala logrará entrar a la segunda vuelta.

-¿De los tres candidatos que están arriba en las encuestas, cuáles cree que se pueden caer para que suba Ollanta?
-Creo que Keiko y Castañeda. Probablemente Ollanta tenga que encarar una segunda vuelta con Toledo.

-Todas las encuestas dicen que en una segunda vuelta pierde Ollanta.
-Como dice la canción, en el Perú todo cambia. El voto es volátil

-¿Qué debe hacer Ollanta para ganar más apoyo del que ahora tiene?
-Tiene que poner el dedo en la llaga de los problemas y tiene que asumir una actitud más decidida, como han planteado varios analistas. Creo que su compromiso de participar en la marcha del 9 de febrero contra los decretos de urgencia dados por el gobierno para hacer un faenón de entregar concesiones y obras públicas sin estudios de impacto ambiental y entregando financiamiento colateral sin estudios definitivos, y su definición frente al tema de las azucareras o del puerto del Callao, son gestos en ese sentido. Otro elemento indispensable es una unidad más firme con los sectores sociales que quieren cambios. Según una última encuesta de Imasen, la mayoría, más del 73 por ciento, quiere un cambio en el modelo económico...

-¿Y por qué Ollanta, siendo el candidato que propone cambiar el modelo económico, no logra captar el apoyo de esa mayoría?
-Ollanta ha sido demonizado durante un largo período y recién hace poco tiempo se ha hecho público el equipo de plan de gobierno, en el que hay gente de peso. Ha encarado una lógica de campaña que debe corregirse para ser más colectiva, presentando un equipo. Pero creo que el problema principal que tenemos es hacer llegar el mensaje. Eso tiene la complicación de la forma como los medios de comunicación manejan los temas y las características del proceso electoral, en el que se discuten no los temas de fondo sino de la piscina de whisky en la que se bañaría Toledo, de si se hacen la prueba de pelo a ver si consumen droga, como si el problema principal fuera el consumo y no la producción y el tráfico. Se requiere de una definición que comprima el mensaje político en lo sustantivo y que sea un mensaje claro de cambio. Ollanta Humala es la figura que representa el cambio, pero necesita producir el parte aguas, que todavía no se ha producido. Hay una mimetización de los neoliberales con el planteo de cambio y hay una confusión de imágenes, que están nubladas.

-¿Moderar el discurso, intentar acercarse al centro, es un error de Humala que ayuda a esa confusión que impide que sea identificado claramente como la figura del cambio?
-En mi opinión ese es un error. El hecho de que sectores que antes no lo escuchaban ahora lo escuchen es positivo, pero creo que la necesidad del cambio tiene que mantenerse como una piedra central de sustento de la propuesta.

-¿Cree que un gobierno de Ollanta Humala sería activo en llevar a juicio a los militares acusados de violaciones a los derechos humanos?
-Si hay algo que tengo claro es que Ollanta es el único candidato que ha dicho que las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) son vinculantes. Creo que cumplirá con las recomendaciones de la CVR. Ese es su compromiso.


"Hay que eliminar contratos de estabilidad jurídica y tributaria"

-¿Además de la fiscalización, cuáles son los temas centrales que debería debatir el próximo Congreso?
-Hay que discutir una profunda reforma educativa, la creación de un sistema nacional único de salud que sea gratuito, apoyar al agro nacional y frenar el desarrollo del latifundio que está desplazando a los pequeños agricultores, apoyar a las microempresas. Para que se den estas propuestas de bienestar y para que el crecimiento llegue a la gente, tenemos que encarar una profunda reforma tributaria...

-¿Cuáles deben ser los puntos centrales de esa reforma tributaria?
-Se debe aumentar el impuesto directo a los que ganan más y reducir el impuesto indirecto, como el IGV, que lo pagan todos los consumidores, ricos y pobres...

- ¿A cuánto debería reducirse el IGV?
-El 19 por ciento de IGV es una barbaridad, un abuso, es de los más altos del mundo. Debe bajarse por lo menos a 14 o 15 por ciento. Se tiene que aumentar lo que el Estado capta de las enormes riquezas que hoy se están produciendo en el Perú, fundamentalmente en las industrias extractivas, como minería, gas y petróleo, a través de mecanismos como el impuesto a las sobreganancias mineras o el aumento del impuesto a la renta del 30 por ciento al 40 o 50 por ciento para las industrias extractivas. Hay que aumentar las regalías por la explotación de los recursos naturales. También hay que aumentar lo que el Estado capta de las fabulosas ganancias que está teniendo el sector financiero y crediticio a partir de un crédito usurero.

-¿Un aumento de impuestos a las empresas, cambiando los actuales contratos, no espantaría las inversiones, como dicen algunos?
No, eso no es cierto. Las empresas calculan tasas de rentabilidad. La tasa internacional de rentabilidad razonable está entre 12 y 15 por ciento. En el Perú la rentabilidad de estas empresas es brutal, gigantesca, no tiene límite. Hay que tener bien puestos los pantalones, o las polleras, para que el Estado tenga voluntad política de renegociar esos contratos y producir cambios fundamentales en la Constitución para eliminar estos contratos de estabilidad jurídica y tributaria en las condiciones en los que están planteados. El Perú debe decidir sobre el destino de sus recursos naturales, captar adecuadamente la parte de la riqueza que le corresponde y hacer que el uso de esos recursos sea parte de un proyecto de industrialización del país.

-¿Cuál es su posición frente a la huelga azucarera contra la observación del gobierno a la Ley de Protección Patrimonial?
-Creo que la observación a esa ley debe ser retirada y que el Congreso debe reafirmar esa norma. Estoy en contra de que se embarguen las acciones para rematarlas, pero también estoy en contra de que la lógica de las normas sea terminar, vía los trabajadores, defendiendo a un grupo económico en particular. Hay que retomar mecanismos que permitan salidas que beneficien a los hombres y mujeres del campo ante la crisis azucarera.


Hay que mejorar la Educación y la salud

-¿De dónde saldrían los recursos para aumentar el presupuesto para Educación y salud, como propone Gana Perú?
-Educación y salud son fundamentales para el desarrollo del país. En el próximo período de gobierno de cinco años debemos llegar al 6 por ciento del PBI para Educación, como dice el Acuerdo Nacional, y subir el presupuesto de salud del 4,5 por ciento del PBI al 7 o 7,5 por ciento del PBI, que es el promedio latinoamericano. Hoy el gobierno central capta entre 14 y 15 por ciento del PBI en impuestos. Brasil capta el 30 por ciento del PBI, Inglaterra el 40 por ciento. Con la reforma tributaria que proponemos se debe subir la recaudación al 21 o 22 por ciento del PBI. De ahí saldrían los recursos.

-¿Qué propone para mejorar la Educación?
Frente a un tercio de menores malnutridos, los colegios deben ser centros de complemento alimenticio y centros de atención preventiva de salud. Los médicos deben acudir a los colegios para una atención preventiva y oportuna. Eso debe ser parte de las funciones de un sistema único de salud. Necesitamos una Educación de calidad y eso tiene que ver con un conjunto de factores, como la actualización y capacitación de los maestros, pero no a través de mecanismos de amedrentamiento, sino de incentivos...

-¿El aumento del sueldo a los maestros debe estar condicionado a que aprueben las evaluaciones?
-El sueldo base de todos los maestros tiene que ser digno, que cubra la canasta básica más un plus. Es decir, debe ser largamente superior al actual. Los incentivos y las mejoras para los que estudian más, trabajan más, tienen que ser a partir de ese sueldo digno. Los maestros en general tienen dos trabajos y en esas condiciones es imposible que vayan a ciclos de capacitación y actualización serios. Yo propuse y en el gobierno de Toledo pusimos que el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) vaya a la Educación, pero Toledo no lo usó para ese fin. Dedicar el ITF a la Educación permitiría que los maestros puedan capacitarse gratuitamente en universidades públicas y que el Estado les pague por estudiar durante un año el sueldo que reciben como maestros de escuelas públicas. Si el maestro aprueba los cursos y sale capacitado, ese salario que recibió por estudiar lo debe mantener como una bonificación a su ingreso.


Entrevista: Carlos Noriega