Quise jugar al amor

Pero no leí las instrucciones.

Decía en el manual

Que el juego era de dos.

Yo jugaba solo.

 

Decía también que los corazones,

Debían hablar el mismo idioma.

Le pregunté a mi corazón:

¿Qué idioma hablas?

Me dijo: Soy poliglota,

Pero a ella, nunca la entendí.

 

¡Tonto! La próxima vez,

Revisa el manual, que el único perdedor

Seré yo! - Respondió:

Es un juego, no reniegues,

La próxima vez, ¡ganaremos!

Omar Tam