La amplia ventaja que ha sacado la candidata a la alcaldía de Lima, Susana Villarán, sobre su rival del PPC-UN, Lourdes Flores Nano, permite vislumbrar su triunfo y evidenciar el fracaso de la “guerra sucia” desarrollada por la derecha peruana contra Fuerza Social, coincidieron en señalar diversos observadores políticos.

Los analistas sostienen, además, que la enorme ventaja de Villarán (más de dos dígitos de diferencia de acuerdo a todas las encuestadoras) hacen casi imposible la perpetración de algún intento de fraude y muy difícil la posibilidad de que la candidata de la derecha logre remontar el resultado adverso.

El ex ministro Fernando Rospigliosi manifestó que el fuerte posicionamiento de Susana Villarán en el primer lugar, permite confirmar el fracaso absoluto de la “guerra sucia” desarrollada por sectores de la derecha. “Específicamente, cuando esa campaña negativa se ha hecho más dura, es cuando más ha subido Susana Villarán. Entonces, está claro que ha sido una derrota total para la gente que la ha desarrollado”, enfatizó.

Rospigliosi cuestionó la acción de algunos medios y de una encuestadora con escasa credibilidad, que publicaron un sondeo con “cifras amañadas”, a fin de intentar sorprender a la población. “Ambos parten de la idea equivocada que las encuestas pueden arrastrar el voto de la gente. Cosa que no ocurre ni en el Perú, ni en ninguna otra parte del mundo. Además, esa encuestadora Idice es una farsa, porque hace publicaciones amañadas que no tienen ninguna consistencia con la realidad”, puntualizó.

En ese sentido, ratificó que a una semana de los comicios municipales, “resulta muy difícil” que la candidata del PPC pueda revertir la gran ventaja que le lleva su rival de FS. “Susana Villarán ha subido de una manera vertiginosa en estos últimos dos meses… Y ya nada puede cambiar esta tendencia”, apuntó.

Sostuvo también que resulta muy complicada la posibilidad de que se realice un fraude que intente alterar la voluntad popular, por la gran diferencia porcentual entre una y otra candidata.

Por su parte, Alberto Adrianzén consideró que la necesidad de contar con un “rostro nuevo y democrático” en el panorama político, que refrescase el escenario electoral, permitió que la postulante de Fuerza Social haya resistido toda la campaña de demolición emprendida por los medios y agentes ultraconservadores.

Coincidió también con su predecesor en que la gran ventaja porcentual mantenida por Villarán hace por demás imposible, la realización de un “anforazo” que ataje su camino hacia el sillón de Nicolás de Ribera ‘El Viejo’. “Lo más probable es que ella gane los comicios y por una diferencia importante de votos”, remarcó.

Adrianzén fue claro en señalar que de coincidir los resultados de las elecciones con las anunciadas por las compañías de medición de encuestas, la empresa Idice tendría que responder y ser investigada por haber difundido cifras distorsionadas de la realidad.

A su turno, el director de la encuestadora Datum, Manuel Torrado, resaltó que la guerra sucia emprendida contra la candidata de Fuerza Social le facilitó la publicidad gratuita que necesitaba y que nunca habría podido solventar. “Y eso le hubiese costado a Susana, por lo menos un millón de dólares”, detalló al tiempo de indicar que con la “saturación” de los ataques, los adversarios de Susana hastiaron al electorado.

“Lo que pasa es que es más barato hacer una ´guerra sucia´. Y como los partidos carecen de subvención o financiamiento de sus recursos económicos, apelan a esta clase de acciones vedadas”, subrayó.

FUENTE: DIARIO LA PRIMERA